martes, 24 de febrero de 2026

Hay un mundo de dolor ahí fuera.

Es impresionante oír en pleno siglo XXI lo que sucede en muchas partes del mundo con la falta de libertad
religiosa. En España nos hemos vuelto cómodos con las facilidades que nos dan (de momento) con la libertad de culto. Damos gracias a Dios porque se pueden organizar actos públicos donde anunciar el Evangelio de Cristo con total libertad y sin miedo a ser encarcelados, expulsados, o incluso torturados o asesinados. Pero esta es la realidad que nos llega de muchos países, algunos de los cuales no se pueden ni mencionar por seguridad de los pocos cristianos que malviven en ellos. Muchas organizaciones cristianas trabajan denodadamente en estos países y es a través de ellas que recibimos información de lo terriblemente mal que lo pasan algunos creyentes por su amor a Jesucristo: World Vision, SEFOVAN, Puertas Abiertas, Fundación L´Arcada, Live Dead, Misiones Mundiales, Testimonio Cristiano a Cada Hogar, Gedeones Internacionales, Compassion, Send International, etc., etc., solicitan oración a diario por hermanos en la fe que sufren persecución, rechazo de sus familias, cárcel, torturas, muerte. Nigeria, Nicaragua, Rusia, Rep. Del Congo, Libia, India, Corea del Norte, Laos, China, Afganistán, Pakistán, Irán, Turquía, Somalia, etc., son algunos de los Países que forman la lista negra en donde los cristianos no tienen libertad para reunirse, leer la Biblia, compartir el Evangelio, y no solo eso, sino que el cristianismo está directamente prohibido y perseguido.

Tenemos testimonios directos de muchos de estos cristianos que a través de estas organizaciones que se esfuerzan por ayudarles, envían sus testimonios pidiendo oración y ayuda para ser liberados de sus cárceles o de sus torturadores. Según comparte “Puertas Abiertas”, Somalia es uno de los lugares más peligrosos para seguir a Jesús. El grupo extremista islámico Al-Sha-bab persigue a cualquiera que sospeche que es cristiano. Somalia es una nación traumatizada y los cristianos somalíes lo están aún más.

El adjetivo que reciben las cárceles en Eritrea es ‘infame’ y muchos cristianos se encuentran atrapados en ese terrible sistema penitenciario. Puertas Abiertas nos informa que los seguidores de Jesús son arrestados constantemente por no abandonar la fe cristiana. Eritrea ocupa el 6º lugar en la Lista de Persecución Mundial 2020. Cientos de cristianos siguen en las cárceles de Eritrea. El gobierno los mantiene en condiciones espantosas y muchos de ellos están incluso encerrados en contenedores sin apenas ventilación. Miles de cristianos han sido arrestados y encarcelados en los últimos años, algunos de los cuales han estado en prisión por más de diez años. El mes pasado se pedía oración por siete pastores encarcelados por su fe: el Dr. Futsum Gabrenegus, el reverendo Gebremedhin Gebregiorgis, el Dr. Kuflu Gebremeskel, el reverendo Million Gebreselassie, el reverendo Halie Naziga, el reverendo pastor Kidone Weldou y el reverendo Dr. Tekieab Menghisteob.

Tras cuatro años de gobierno talibán, Afganistán es un país de sufrimiento para los cristianos. Ser cristiano en Afganistán es actualmente una de las situaciones de persecución religiosa más extremas del mundo. La vida para los cristianos es una decisión de "vida o muerte", forzándolos a practicar su fe en total secreto o a huir del país.

En Bangladés Los nuevos cristianos que vienen de otras religiones (islam, budismo, hinduismo) son considerados traidores y apóstatas, por ello, son blancos durante los ataques de grupos extremistas. Cuando se deciden por Cristo, son rechazados y discriminados en todos sus entornos, en casa o en el trabajo, en escuelas o universidades.

De Corea del Norte nos llegaba la historia en Enero de este año del evangelista Cho (nombre ficticio) que se adentró por los bosques montañosos que bordean Corea del Norte para encontrar y ayudar a los norcoreanos que huían y para compartirles el Evangelio. Sus valientes palabras son: “Mi propósito en la vida es salvar almas.” Ser descubierto como cristiano en Corea del Norte conlleva castigos severos, como ser encarcelado en campos de trabajos forzados, con escasas posibilidades ... Como comparten algunos cristianos :” Corea del Norte es posiblemente el lugar más peligroso del mundo para seguir a Jesús. Si se descubre que alguien es cristiano, las consecuencias son extremadamente severas: o bien el encarcelamiento en uno de sus famosos campos de trabajo, con pocas esperanzas de liberación, o bien la ejecución inmediata. Es probable que el mismo destino aguarde a otros miembros de la familia.” El cristianismo no tiene cabida en Corea del Norte, un país en el que el culto solo puede dirigirse en una dirección: hacia el régimen de Kim. Con ojos vigilantes por todas partes, incluso de vecinos y familiares, el más mínimo indicio de adoración a Jesús puede tener consecuencias devastadoras. Sorprendentemente, los creyentes se reúnen, pero en el más absoluto secreto y corriendo un enorme riesgo.

Llegan también muchas peticiones de oración de China. Allí, los menores de 18 años tienen prohibido asistir a la Iglesia o a reuniones religiosas. Muchos cristianos celebran sus cultos en Iglesias no registradas, sabiendo que en cualquier momento su Iglesia puede ser cerrada. En Febrero de este año leíamos esta petición en Puertas Abiertas: “Desde que la Iglesia que se reúne en su casa fue de nuevo asaltadas el año pasado, los líderes de la Iglesia Lan (nombres ficticios por seguridad), y su marido Quiam se enfrentan a una intensa prisión. Por favor, orad con nosotros, pide Lan. A veces siento miedo.”

Lo grande y milagroso en China es que el cristianismo se ha expandido tanto en zonas rurales como urbanas, atrayendo a diversos sectores sociales. Según el Partido Comunista Chino en el poder, el cristianismo es una amenaza que debe controlarse y contenerse estrictamente. Aunque hay iglesias registradas en China -que dependen del Movimiento Patriótico de las Tres Autonomías o de la Asociación Patriótica Católica-, éstas están sometidas a una estrecha supervisión por parte del Estado, que controla lo que se predica y quiénes asisten. Esta intromisión hace que muchas iglesias decidan no registrarse y se reúnan en secreto como iglesias en casa. Es una decisión muy valiente, ya que puede acarrear redadas, multas, detenciones, encarcelamientos y la confiscación de materiales. Con los incentivos que se ofrecen para denunciar estas actividades «ilegales», los riesgos a los que se enfrentan quienes participan en las iglesias en casa, especialmente los líderes, son cada vez mayores.

No obstante, a pesar de esta persecución y de tantos contratiempos tan peligrosos, Dios sigue obrando en la Iglesia Perseguida. “Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible” (Mateo 19:26).

Comparto la oración que ha difundido Puertas Abiertas, una Oración por los países más peligrosos del mundo para los cristianos: “Señor, gracias por hacer posible lo imposible. Solo tú puedes hacerlo, y es lo que te pido hoy: que fortalezcas la Iglesia donde, desde un punto de vista terrenal, no debería existir. Gracias por cada persona que decide seguirte aun en medio de tanta oposición y gracias por seguir haciendo crecer tu Iglesia aun sin libertad religiosa. Por favor, protege, abraza e inspira a los cristianos más perseguidos de estos países tan peligrosos. Sigue enviando y levantando gente como estos colaboradores locales, llénales de visión y de apoyo. Haz que la fe y que estos cristianos sobrevivan, y que puedan ser de luz en medio de tanta oscuridad. En el nombre de Jesús, amén.”

viernes, 30 de enero de 2026

Él sabía lo que había en el hombre.

En la segunda y de momento última Guerra Mundial (1939-1945), se estima que murieron entre civiles y militares entre 70 y 85 millones de personas, aproximadamente el 3% de la población mundial que había en esa época.

Hay una anécdota que cuenta que después de que sucedió esa terrible masacre, se le preguntó a un rabino si a pesar de eso todavía podía creer en Dios, a lo que el rabino contestó que la pregunta estaba mal hecha, que la verdadera pregunta era ¿Cómo podemos creer todavía en el hombre?

Ya lo he comentado en alguna ocasión: todavía escucho entre los contertulios en las emisoras de radio algunos comentarios optimistas de personas que dicen creer en el hombre, creen que él solo puede mejorarse y que la paz en el mundo es posible gracias a los esfuerzos humanos. La verdad que viendo los últimos acontecimientos con los presidentes de EEUU, Rusia, Corea del Norte, etc., no es para estar muy optimista, pero sí es verdad que siempre el hombre cuenta consigo mismo para hacer frente a todos sus problemas, aunque siempre se queda a medio camino de alcanzar la ansiada paz mundial. ¿Por qué normalmente fracasa? Se nos ocurren muchos motivos, aunque los más familiares podrían ser la ambición, el orgullo, el egoísmo…

Cuando Jesús estuvo en la tierra, los cronistas de la época registraron esta circunstancia: “Jesús no se fiaba de ellos… pues sabía lo que había en el hombre.” (Juan 2:24-25). Es una evidencia más de la deidad de Jesús, ya que solo Dios puede saber lo que hay en el corazón de las personas: “Engañoso es el corazón, más que todas las cosas, y sin remedio. ¿Quién lo conocerá?  Yo, Jehová, escudriño el corazón y examino la conciencia, para dar a cada hombre según su camino y según el fruto de sus obras.” (Jeremías 17:9-10). ¿Qué sería lo que Dios podría ver en los corazones de los que le rodeaban? Creo que lo primero que notaría sería que su corazón estaba lejos de Dios. El hecho de que Jesús sanase milagrosamente atraía a las masas y eso sería posiblemente lo que hiciese moverse a las personas como sucede en estos tiempos, tal vez ya menos, en Fátima y en lugares similares donde se dan supuestos milagros. No quita que otras muchas personas buscasen respuestas a su inquietud espiritual. Jesús podía decir: ¡Yo os conozco!

Hay unas palabras muy tristes en el Antiguo Testamento que resuenan a través de los siglos con un sonido misterioso: “El SEÑOR vio que la maldad del hombre era mucha en la tierra, y que toda tendencia de los pensamientos de su corazón era de continuo solo al mal.” (Génesis 6:5). Dios vio ¿qué es lo que vio? El corazón de los hombres y sus intenciones independentistas una vez que el pecado había creado una barrera infranqueable entre él y Dios. La frase es impresionante: “la maldad del hombre era mucha en la tierra”. Dios es Amor, es verdad, pero también es Justo y el Dios Justo era y es el que mira nuestro corazón para saber de qué viene cargado. Un simple vistazo nos muestra que la maldad se ha reproducido de una manera terrible; hay películas que la muestran que no soy capaz de ver; se me revuelve el cuerpo ante la negrura y corrupción que rezuman. En la época temprana en que Dios mira a la humanidad, ya allí en Génesis, cualquiera podía ver que la maldad era mucha pero Dios puede ver más al interior donde nosotros no llegamos: el texto dice que vio todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Dios vio sus planes y vio las ideas que imaginaban esos planes, planes malvados elaborados por corazones llenos de pecado y de maldad y lo hacían deliberadamente y con propósito dañino.

Lo grande de este pasaje es que Dios no vio al hombre como lo puede ver un espectador, sin intervenir. Dios vio al hombre en aquel momento igual que lo ve ahora: afectado por la enfermedad que la Biblia llama “pecado”, una enfermedad que nunca podremos curar por nuestros propios esfuerzos. Dios vio al hombre, ve al hombre, como un buen padre ve la testarudez y la necedad de un hijo rebelde y desobediente, algo que le da mucho pesar. La diferencia, claro está, en que Dios es Dios y nada puede perturbar Su mente y Su tristeza ante la complicidad del hombre con la maldad es una manera de indicar Su justo y santo rechazo ante el pecado y ante los pecadores, de hecho, Dios parece como si se arrepintiese de haber creado al hombre, sin embargo nunca vemos que se haya arrepentido de haberlo redimido.

Sí, Dios nos ha mirado y ha enviado un remedio para alcanzar paz con Él y entre nosotros: Su Hijo Jesucristo. Jesús, el Hijo de Dios vino a la tierra hace más de dos mil años como un hombre perfecto para salvarnos de un Juicio merecido que nos condena por pecadores y por no querer saber nada de Dios. Dios es tan bueno que por medio de la muerte y la resurrección de Jesús nos regala perdón, paz y ¡vida eterna!

Creer en Jesús quien murió en la cruz por mí y por ti, es el paso obligatorio e individual que debemos dar para ser totalmente perdonados del pecado y recibir la vida eterna. ¿Cómo se hace esto? Simplemente pidiéndoselo: ahora mismo, con un corazón arrepentido, queriendo que Jesús cambie tu vida, solo hay que, sinceramente y de corazón pedírselo: “Jesús, te pido que te muestres a mí, que me des tu perdón, reconozco que soy un pecador y que nunca he querido saber nada de ti, quiero pedirte perdón por mi vida y rogarte que seas mi Señor y mi Salvador personal. Amén.”