viernes, 8 de mayo de 2026

La diferencia radical entre el cristiano y el no cristiano.

Una de las palabras que más se repite leyendo la primera carta de Juan es sabemos; yo he contado que, al
menos, diez veces. 1ª de Juan está escrito a los cristianos, por lo tanto cada vez que el apóstol dice “sabemos”, se entiende que se está refiriendo a algo que todo cristiano debe saber. Por ejemplo, en este texto:

“Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero está bajo el maligno.” (1ª Juan 5:19).

Quiero escribir sobre la 2ª parte del texto: “… y que el mundo entero está bajo el maligno” o también se puede traducir o entender “con el maligno”. Los cristiano sabemos que cuando Juan habla del maligno se refiere a Satanás, por lo que está diciendo que el mundo entero actualmente está bajo el dominio de Satanás, el demonio.

Hoy en día hablar del demonio no es popular se considera un personaje de fábula y hablar del tema se considera cosa de ignorantes o de fanáticos religiosos; desde el punto de vista secular el mal se tiende a racionalizar y se ve como un producto de la psicología humana, la sociología o incluso producto de algún tipo de enfermedad.

Sin embargo, el demonio es citado muchas veces en la Biblia y en la época en la que Jesús estuvo en el mundo, tuvo mucho trabajo, como sabemos por los Evangelios, ya que no por casualidad, le presentaron muchos endemoniados para ser sanados, destacando una actividad febril de los demonios sabiendo que Jesús estaba en la Tierra y el propósito al que venía que no era otro que vencer al demonio, al pecado y a la muerte en aquella cruz del monte Calvario. Por lo tanto, desde una perspectiva teológica y religiosa, el demonio es considerado un personaje real, activo y no un mito. Precisamente uno de sus éxitos es el haber convencido a una gran mayoría de que no existe para actuar sin ser molestado demasiado.

Son bien conocidas estas palabras de Jesús sobre el demonio: “Él era homicida desde el principio y no se basaba en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo propio habla porque es mentiroso y padre de mentira.” (Juan 8:44).

Volviendo al texto de la carta de Juan y por lo que leemos en el Nuevo Testamento, los cristianos podemos afirmar porque lo sabemos es que por más que el mundo cambie en su apariencia, o sea, de una manera superficial, está siempre bajo el control del demonio. Y mientras esto sea así, los cambios para bien que se puedan apreciar en algunos momentos de la historia, serán cambios superficiales y temporales, a los hechos me remito: hoy en día, en pleno siglo XXI, año 2026, hay entre 130 y 170 conflictos armados, algunos de ellos tristemente conocidos por lo que afectan a la economía y a la estabilidad mundial: Rusia – Ucrania se lleva la palma desde el año 2022, prácticamente retransmitida por tv muestra evidente de esa evidencia que acabo de decir: el mundo entero está bajo el control del mal más absoluto. Nos llora el corazón al ver esos intentos de paz por ambas partes rotos por el egoísmo, el orgullo, la avaricia y la maldad que impera entre los interlocutores, y mientras tanto una nación invadida, Ucrania, tiene que sufrir el abuso y la mentira de su invasor con miles de muertos, heridos y desplazados por causa de una ambición desmedida y descontrolada. Pero igualmente podríamos citar los enfrentamientos igual de salvajes de Israel contra Gaza, la guerra civil en Sudán, la guerra civil en Myanmar, en Siria, Yemen, etc., etc. El mundo entero está bajo el maligno “…los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor engañando y siendo engañados.” (2 Timoteo 3:13, Nuevo Testamento). Eso es lo que vaticina la Biblia, que las cosas irán de mal en peor ¿hasta cuándo? Hasta que llegue el juicio de Dios anunciado y todo lo que hay en el mundo será destruido por fuego y Dios hará un nuevo mundo y un nuevo cielo en los que reinará la paz, no habrá pecado, no habrá muerte ni llanto ni dolor.

Como leemos la Biblia, los cristianos estamos informados de que todo esto iba a suceder, por lo tanto no nos sorprende: Jesús vino al mundo a predicar el evangelio de salvación, a curar a los enfermos, a alimentar a los necesitados, a dar vista a los ciegos y la respuesta del mundo fue colgarlo clavado en una cruz romana después de haberlo torturado hasta la extenuación. Lo que no sabían los que le hicieron esto es que para eso había venido, para morir de esa manera tan vil y pagar así el castigo por los pecados de los que creemos que Él es Dios, nuestro Salvador y que resucitó al tercer día como había anunciado para ratificar que ese sacrificio ha sido completo y perfecto. Todo lo que ha profetizado se ha cumplido por lo cual los cristianos a diferencia de los no cristianos, tenemos la certeza y la esperanza de que un día va a volver en gloria a recoger a Su Iglesia formada por todos los que han creído en Él como Su Señor y Salvador. ¿Cómo es que hemos llegado a creer? Pues leyendo la Biblia, de esa manera Dios puso fe en nosotros, nos arrepentimos de nuestros pecados y le pedimos a Jesús que viniese a vivir en nuestros corazones. Tú también puedes hacerlo hoy, ahora, si se lo pides de corazón.

Mientras tanto ¿tenemos los cristianos la obligación de cambiar el mundo, de intentar hacerlo mejor? Eso es imposible. El Único que puede cambiar el corazón de las personas es Jesucristo. Lo que sí podemos hacer los cristianos es asegurarnos bien de que el mundo no se apodere de nosotros, seguir firmes y adelante hasta el final viviendo como cristianos, como personas transformadas por la Palabra de Dios por medio del Espíritu Santo y de esa manera, echar una mano al mundo en todo lo que podamos, siendo luz y sal en medio de las tinieblas y de la podredumbre del pecado y orar, hablar con Dios intercediendo por las personas que tengamos a nuestro alrededor para que Dios se apiade de ellas y puedan ser salvas antes de que llegue el terrible Juicio final, que, como está profetizado, también llegará y allí todas las personas vivas en ese momento, o muertas resucitadas, serán juzgadas porque Dios no va a permitir que ningún pecado no sea juzgado: “Por eso, aunque antes Dios pasó por alto los tiempos de la ignorancia, en este tiempo manda a todos los hombres, en todos los lugares, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el que ha de juzgar al mundo con justicia por medio del Hombre a quien ha designado, dando fe de ello a todos, al resucitarle de entre los muertos.” (Hechos 17:30-31).

Los cristianos oramos (hablamos con Dios), por medio de la oración inteligente y reflexiva como nos enseño Jesús en su oración modelo conocida como el Padrenuestro; oramos teniendo en cuenta lo que sabemos del plan de Dios revelado en la Biblia y teniendo en cuenta también que todas nuestras oraciones están sujetas a la sagrada Voluntad de Dios. Los cristianos sabemos que a pesar de que el mundo está bajo el maligno, podemos vivir gozosamente sabiendo que somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. Hay principios sencillos que debemos de comprender y aplicar y a pesar de que las cosas están como están, nuestro gozo, como el de los cristianos de todo el mundo, puede ser cumplido y abundante. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Hola! anímate a dejar tu comentario ¡Bendiciones!
Toda opinión es respetada pero comentarios que difamen el nombre de Dios serán ELIMINADOS.