martes, 25 de julio de 2023

Tananarive

"Tananarive, pequeño atlas literario" es el nuevo libro que ha escrito Manuel José Díaz Vázquez (Editorial TerraIgnota, junio 2023), un pequeño libro refrescante para estos calurosos días de verano que para mí, en los últimos años, no lo son tanto porque me retiro a tierras más frescas galaicas que son un bálsamo y una bendición para el buen respirar, el buen dormir y, de paso, el buen yantar que diría Cela.

Sigo a Manuel desde que me enteré que escribía novelas rememorando épocas que coinciden en fecha y lugar con mi infancia; títulos como "Queso fresco con membrillo", "A las vacas de la señora Elena no les gusta el pimiento picante", "La calavera de Yorik", "Apuntes y memorias del peor estudiante del mundo", "La ironía del afilalápices" o "La vida tangencial" son para mí un desfile de ideas cargadas de recuerdos, ironías sutiles, gags humorísticos refrescantes que me hacen sintonizar de buena gana con el autor y sus vivencias por muy estrafalarias que se vuelvan algunas veces.

"Tananarive" es el nombre en francés de Antananarivo la capital de Madagascar. Todavía no he descubierto qué tiene que ver el título con el contenido, aún lo estoy leyendo, aunque es un libro corto, me gusta leer las cosas con detenimiento, no soy de leer rápido pero lo que he leído hasta ahora me ha atrapado: al principio creí que era un libro de poesías pero resultó que no, que aunque aparecen algunos poemas en prosa el libro es una mezcla de estilos siguiendo el estilo de Manuel que no tiene problema en mezclar anécdotas de su vida con un soneto, un poema o una serie de rimas estrafalarias como se puede leer en el resumen del contenido de la contraportada.

Me ha atrapado en su alegría, porque enfrento cada capítulo buscando qué me deparará esta vez el relato, por donde me sorprenderá y qué será lo que me haga sonreír en cada línea con ese estilo característico de Manuel. Creo que es el típico libro al que voy a echar mano cada vez que me apetezca leer algo  diferente, e incluso me he dado cuenta que tengo que volver a leer algunos de los mencionados anteriormente porque los libros de este escritor son como esas películas que tienes que ver varias veces para descubrir nuevos detalles que en una primera visión se te habían escapado.

"Tananarive" se agradece como se agradece todo aquello que te acompaña en el disfrute del verano, especialmente en aquellos tan tórridos como éste en los que necesitas refrescar la mente de vez en cuando después de la paliza de tanta campaña y pre-campaña que de manera machacona nos persigue como si no tuviésemos otra cosa que hacer.

lunes, 19 de junio de 2023

Suicidio, principal causa de muerte entre los jóvenes.

 Oyes la noticia como de pasada. Es como si no se le quisiese prestar atención. A lo mejor es una forma de
no promocionarlo y si vale para eso, me parece bien, aunque hay discrepancias, porque se ha dicho que en algunos ambientes se considera un tema tabú y se piensa que si no se habla de ello, no existe.
Porque detrás de la noticia de pasada, se esconde un titular espeluznante: “El suicidio es la principal causa de muerte en España entre los 15 y los 29 años.” Este es un titular del Observatorio del Suicidio del 2021.
¿Cuál es el motivo según los expertos? Depresión, autoestima, ansiedad, soledad… Se habla de la pandemia y del tiempo post-covid como momentos de la historia reciente en el que se apreció un incremento de los suicidios entre los jóvenes.
Si indagamos un poco, aparecen palabras que últimamente se nos han hecho familiares por el impacto que tienen en la conducta de nuestros jóvenes: “acoso escolar”, “bullying”, “ciberbullying”. Los expertos en estos temas hablan de que los menores afectados por esa violencia en las escuelas tienen tendencia a buscar una “salida” a su problema en el suicidio y lo mismo sucede con los acorralados por el ciberacoso y, como curiosidad, se dan estas ideas también en los propios acosadores, claro que menos que en las víctimas.
Me entristece mucho ver a qué situación se ha llegado en una sociedad llena de privilegios y tecnologías que, en teoría, estaban inventadas para hacernos la vida más fácil.
Según leo en las páginas en donde se habla de esto, el deseo de suicidarse se incrementa en el período de la adolescencia.
Hay estudios que buscan las razones de este incremento pero son bastantes los factores que pueden influir, además de los ya mencionados: en general todo está relacionado con la violencia en sus diferentes manifestaciones: problemas en la familia, separaciones, humillaciones, malos tratos, desengaños amorosos, soledad, la muerte de alguien muy querido, fracaso escolar y, últimamente, los conflictos relacionados con la aceptación sexual.
¡Mucho ojo a la influencia sobre esto de las redes sociales! Ya he mencionado el llamado cyberbullying pero es que la influencia de algunos en las redes puede llevar a situaciones a jóvenes tal vez menos preparados, que los pueden enfocar a un callejón sin salida que puede provocar en ellos pensamientos muy negativos con respecto al valor de la vida.Es una barbaridad pero hay gente que propone el suicidio como una solución para los problemas de la adolescencia, problemas que a veces están magnificados por la poca preparación de los jóvenes en esas edades y claro, después las consecuencias son irreversibles.
¿Se menciona el suicidio en la Biblia? Sí y hay algunos casos que se cuentan: el primero que me consta está en el libro de Jueces en el Antiguo Testamento (AT); se trata de Abimelec y se habla de él en este libro porque fue hijo del juez Gedeón. Su suicidio viene como consecuencia de que después de ser nombrado rey en Siquem (antigua ciudad que fue parte después de Israel),  mató a 70 que eran medio hermanos de él y como consecuencia de esto, uno de los hermanos que se libró, Jotam, pronunció una maldición que se cumplió entre otras cosas con su muerte que se produjo cuando estaba sitiando una ciudad desde la torre de la cual una mujer tiró una piedra de molino que cayó sobra la cabeza de Abimelec y como no murió del impacto le pidió a su escudero que lo matase para que no corriese la voz de que una mujer lo había matado. Podríamos decir que fue provocado por la influencia de la cultura de la época sin tener en cuenta que Dios es quién da la vida y quién la quita, no es potestad del mismo hombre quitársela porque es pecado contra la soberanía divina.
Un caso más conocido es el del rey Saul: su caso fue bastante parecido al del mencionado Abimelec; fue herido en una refriega con sus enemigos los filisteos y para que los filisteos no tuvieran el “honor” de matarlo directamente le pidió también a su escudero que lo matase pero, en este caso, el escudero tuvo miedo de hacerlo por lo que el mismo Saúl se mató echándose sobre su propia espada; cuando el escudero vio lo que Saúl había hecho, hizo lo propio, echándose también sobre su espada.
Cuando hablamos de suicidio desde un punto de vista bíblico, tenemos que tener en cuenta que desde el principio de la historia de la humanidad, el hombre y la mujer tuvieron que elegir entre las ‘tinieblas’ y la ‘luz’ y como dice Juan en su evangelio cuando nos habla de la llegada de Jesús al mundo, los hombres amaron más las tinieblas que la luz, o lo que es lo mismo, le dieron la espalda a Dios (la luz, la vida, la eternidad, la santidad) y abrazaron las promesas de la serpiente (Satanás), representación viva de las tinieblas y la perdición fruto del pecado. 

Hay otros casos que se mencionan en la Biblia como el de Ahitofel, Zimri o el más conocido, Judas, el discípulo que entregó a Jesús. Pero tanto los ya mencionados como éstos, conocían las palabras que Dios había pronunciado en el libro de Deuteronomio (30:19): “Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones. Ahora pongo al cielo y a la tierra como testigos de la decisión que tomes. ¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir! Puedes elegir esa opción al amar, al obedecer y al comprometerte firmemente con el Señor tu Dios. Esa es la clave para tu vida. Y si amas y obedeces al Señor, vivirás por muchos años en la tierra que el Señor juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob.” En el contexto de Deuteronomio, Moisés estaba poniendo ante Israel que eligiese entre la vida y la muerte, o sea, entre la bendición y la maldición: bendición si obedecían al pacto que Dios les proponía o maldición si preferían desobedecerle, siendo que esta desobediencia conduce a la muerte y muerte eterna. Dios imploraba (y sigue haciéndolo), para que escojamos la vida, o sea, a Él ya que ahí está la bendición. Jesús lo dijo así: “Solo puedes entrar en el Reino de Dios a través de la puerta estrecha. La carretera al infierno es amplia y la puerta es ancha para los muchos que escogen ese camino.” (Mateo 7:13).
Elegir la muerte es contrario a la propuesta de Dios. Judas, el discípulo que entregó a Jesús, se arrepintió, pero no cambió de dirección, no se convirtió, no cambió porque solo sintió remordimiento. Su objetivo fue las tinieblas, la muerte eterna, mientras que Dios, la Luz Verdadera, nos ofrece la vida, la vida eterna.
El suicidio no es una solución para el sufrimiento; la solución es pedir ayuda al Dador de la Vida. Dice la Biblia que Jesús nos conoce y empatiza con nosotros porque ha estado aquí y ha visto lo que hay; esto nos da seguridad y esperanza: “Nuestro Sumo Sacerdote comprende nuestras debilidades, porque enfrentó todas y cada una de las pruebas que enfrentamos nosotros, sin embargo, él nunca pecó.” (Hebreos 4:15). Jesús no pecó y cada vez que se encontró con la muerte, trajo vida. Excepto con la suya propia a la que se enfrentó voluntariamente para que nosotros pudiésemos vivir: “Él murió por todos para que los que reciben la nueva vida de Cristo ya no vivan más para sí mismos. Más bien, vivirán para Cristo, quien murió y resucitó por ellos.” (2 Corintios 5:15).
Nuestra vida es además muy valiosa para Dios, de hecho, solo nosotros fuimos creados “a imagen” de Dios, no físicamente, sino espiritual, emocional e intelectualmente; sus palabras de amor por nosotros son impresionantes: “Con amor eterno te he amado.” “Su amor inagotable hacia los que le temen es tan inmenso como la altura de los cielos sobre la tierra.”
Dios es el Señor de la vida y solo Él sabe el día y la hora de nuestra partida.

jueves, 1 de junio de 2023

Agua de mayo

Termina mayo con tormentas, lluvias por todo el país, incluso granizo en las zonas de levante mientras en el noroeste están teniendo días casi de playa. La primavera siempre se presenta locuela, ahora calor, ahora frío, un tiempo de sequía, y ahora, finalmente, agua a raudales. 

Siempre he oído buenos refranes para el agua de mayo, tal vez el más conocido sea el de: "Agua de mayo, pan para todo el año", dicen que los campos y en especial los cereales, se ven beneficiados con la lluvia en este mes, aunque también es verdad que las lluvias torrenciales que han caído en algunos sitios, e incluso el granizo, no parece que hayan sido muy beneficiosos. Lo que sí ha beneficiado, aunque no todo lo suficiente, es al nivel de los embalses que están en un promedio muy por debajo de lo normal por estas fechas, seguramente debido a que los meses de marzo y abril apenas ha llovido nada y encima han sido unos meses muy calurosos.

Siempre que se habla de estas cosas me acuerdo de la promesa que Dios le hizo a Noé después de que terminó el juicio a la humanidad por medio del diluvio: "Entonces edificó Noé un altar al Señor, y tomando de todo cuadrúpedo limpio y de toda ave limpia, ofreció holocaustos sobre el altar.  El Señor percibió el grato olor, y dijo el Señor en su corazón: “No volveré jamás a maldecir la tierra por causa del hombre, porque el instinto del corazón del hombre es malo desde su juventud. Tampoco volveré a destruir todo ser viviente, como he hecho. Mientras exista la tierra, no cesarán la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche”. (Génesis 8:20-22).
La previsión de Dios anunciaba, después del tremendo cataclismo que supuso el Diluvio Universal, que no cesarían la siembra y la siega, el verano y el invierno, como diciendo que aunque el cambio climático provocado por el egoísmo del hombre esté afectando al clima, el control de Dios seguirá funcionando sobre las estaciones y sobre los cambios propios de cada estación.
Hay algunos textos muy interesantes en la Biblia que ya hace siglos vienen anunciando el "envejecimiento" de  nuestro planeta: "Alcen sus ojos hacia los cielos, y miren abajo hacia la tierra. Porque los cielos se desvanecerán como humo; la tierra se envejecerá como vestidura, y sus habitantes morirán como moscas. Pero mi salvación permanecerá para siempre, y mi justicia no perecerá." (Isaías 51:6). Es verdad que aunque aquí anuncia el envejecimiento de la tierra como si de un vestido se tratase, este versículo tiene un mensaje mucho más potente porque está anunciando el final de los cielos y la tierra actuales, resaltando que si todo esto va a pasar, ¿qué sucederá con los que desprecian el mensaje de Salvación que ha cumplido Jesús cuando vino a la tierra a morir en lugar de los pecadores para que aceptasen la Buena Noticia de que Él es la Puerta para Salvarse del juicio final que condenará a los que han despreciado e insultado a Jesucristo? Esta es la realidad futura pero cercana del mundo y de sus habitantes, no es tan solo el cambio climático y sus consecuencias, es el envejecimiento y final del mundo, pero tenemos que ver la luz que sale del mensaje: los que tienen su felicidad en la justicia y la salvación de Cristo, tendrán su consuelo cuando el tiempo y los días ya no sean más: "Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche. Entonces los cielos pasarán con grande estruendo; los elementos, ardiendo, serán deshechos; y la tierra y las obras que están en ella serán consumidas. Ya que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡qué clase de personas deben ser ustedes en conducta santa y piadosa, aguardando y apresurándose para la venida del día de Dios! Por causa de ese día los cielos, siendo encendidos, serán deshechos; y los elementos, al ser abrasados, serán fundidos. Según las promesas de Dios esperamos cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia." (2ª Pedro 3:10-13).
Es impresionante esta profecía que aparece en la segunda carta de Pedro, el propio universo será conmovido antes del regreso de Jesús porque el fuego consumirá la primera creación para dejar paso a una Creación restaurada y limpia del efecto contaminante del pecado: El cielo y la tierra pasarán dijo Jesús (Lucas 21:33), corroborando lo que se profetiza en diferentes partes de la Biblia, pero lo verdaderamente importante e impactante es la segunda parte del versículo: ..."pero mis palabras no pasarán." La tierra envejece y tiene fecha de caducidad y renovación pero lo que Jesús ha dicho se va a cumplir y no se va a alterar ni en una tilde respecto a lo prometido, a las bendiciones, al Reino de los Cielos y al regreso de Jesús a por los suyos, porque Jesús, que es Dios, tiene una Palabra que no puede ser quebrantada: "Hace mucho tiempo echaste los cimientos de la tierra y con tus manos formaste los cielos. Ellos dejarán de existir, pero tú permaneces para siempre; se desgastarán como ropa vieja. Tú los cambiarás  y los desecharás como si fueran ropa. Pero tú siempre eres el mismo;  tú vivirás para siempre." (Salmo 102:25-27). Al igual que las Palabras de Nuestro Señor nunca pasarán, Dios es inmutable y eterno: En este salmo vuelve a incidir en la imagen de esa ropa que se va gastando y que va a ser renovada, de manera que podemos pensar que Dios tiene como proyecto ya cercano el restaurar todo lo creado a la hermosura original de como fue creada. Siendo esto así, podemos afirmar como Pedro: "El fin de todas las cosas se acerca" (1 Pedro 4:7), todo lo que estamos viviendo y viendo tiene fin porque la historia la marca el Creador. Nosotros podemos ver "señales": desgaste de la tierra, cambio climático, los hielos que hasta hace poco eran llamados 'eternos' se están derritiendo de modo que todo lo profetizado en la Biblia se está cumpliendo o se va a cumplir en breve, se terminará el capítulo actual de la historia y comenzará otro nuevo comenzando por el regreso del Señor: "Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca." (Hebreos 10:25); "El día de su regreso se acerca" dice el autor de Hebreos, un regreso esperado por todos los verdaderos creyentes, los que han confesado a Jesús como su Señor y Salvador. 
Debemos de pensar que si en los tiempos de los escritores de la Biblia ya estaban esperando el regreso de Jesús, está mucho más cercano su regreso para nosotros. Recordemos que para el Señor mil años son como un día, por lo tanto no tiene que asombrarnos.
Como dice Pablo en Filipenses: ¡El Señor está cerca! así que actuemos como tal, siendo sobrios, equilibrados y pacientes, sabiendo que Él no retarda su promesa y que al igual que en mayo llegó la lluvia, en el mayo del final de los tiempos, llegará La Luz de la Vida que cambiará la historia en declive de este mundo hacia la historia de Victoria esperada en Jesús.

martes, 25 de abril de 2023

El destino de las personas

Tanto el libro del Génesis como el Evangelio de Juan empiezan con la misma frase: "En el principio", una
frase que nos revela cómo empezó todo, como empezó la historia del hombre en la Tierra, cómo hemos llegado a esta situación y por qué. 
Es en ese primer capítulo del Evangelio de Juan donde se habla de Jesús como la "luz verdadera" que alumbra a todo hombre: "Aquél era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene al mundo" (Juan 1:9). Jesús, cuando comenzó su ministerio, nunca contradijo esa afirmación sino que todo lo contrario, la confirmó: "Yo soy la luz del mundo. El que me sigue nunca andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida." (Juan 8:12). Quiero resaltar que Jesús dice que es "la luz", no dice "Yo soy una luz" o "una de las luces". Es muy importante el mensaje que se lanza relacionado con la luz y con el hecho de que se presenta a Jesús como la luz que vino a este planeta y alumbra a todo hombre. Antes de afirmar ésto, en ese primer capítulo del Evangelio de Juan ya se nos había anunciado que "En él estaba la vida y la vida era la luz de los hombres" (Juan 1:4). Así que vemos que hay una relación importante entre la luz y la vida, de manera que podemos decir que en Jesús está la luz y la vida y esto es así porque Jesús es Dios. Aunque estas declaraciones aparecen en el Evangelio de Juan en el Nuevo Testamento, ya en el Antiguo Testamento se venía declarando la relación que hay entre la Luz y el Mesías (Mesías=Cristo) que se anunciaba que llegaría. Veamos algunos ejemplos: "El pueblo que andaba en tinieblas vio una gran luz. A los que habitaban en la tierra de sombra de muerte, la luz les resplandeció." (Isaías 9:2); "Yo, Jehová, te he llamado en justicia, y te asiré de la mano. Te guardaré y te pondré como pacto para el pueblo, y como luz para las naciones" (Isaías 42:6); "Pero para vosotros, los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá sanidad." (Malaquías 4:2). 
¿Por qué la luz? Porque las tinieblas envuelven al mundo desde que éste le dio la espalda a Dios y desde entonces la gente se ha habituado a vivir rodeado de esa tinieblas, porque la oscuridad permite actuar impunemente, las obras malas no se ven y éstas forman parte de la situación de rebeldía contra el Dios santo y bueno, el Dios de luz, de la pureza, de la santidad, donde las tinieblas y el mal no tienen cabida.
Ante esta situación es que Jesús viene al mundo con la misión primera de traer Luz en medio de tanta oscuridad, es Su Obra salvadora, no se trata de una luz exterior sino de una luz que alumbra el interior de las personas; fijaros cómo lo dice el apóstol Pablo: "Porque el Dios que dijo: "La luz resplandecerá de las tinieblas" (Génesis 1:3), es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo." (2 Corintios 4:6). El teólogo y comentarista bíblico William Hendriksen escribió: "Jesús es la luz del mundo, es decir, al ignorante le anuncia sabiduría; al impuro, santidad; a los tristes, gozo. Además, a todos los que por la gracia soberana son atraídos (Juan 6:44) a la luz y siguen su dirección, no solamente proclama estas bendiciones sino que de hecho las imparte."
Las tinieblas envuelven a un mundo sin Dios, pero ¿qué sucedió cuando la "luz verdadera" llegó al mundo? Sencillamente, no le conoció  y por consiguiente, no lo recibieron (Juan 1:10-11).
No se habla mucho sobre el Juicio Final anunciado en la Biblia, pero debemos de anunciar a los que no le recibieron y a los que de modo persistente insisten en rechazarle, que están abocados a ese juicio: "Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar fue hallado para ellos. Vi también a los muertos, grandes y pequeños, que estaban de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos. Y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida. Y los muertos fueron juzgados a base de las cosas escritas en los libros, de acuerdo a sus obras. Y el mar entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Hades entregaron los muertos que estaban en ellos; y fueron juzgados, cada uno según sus obras." (Apocalipsis 20:11-13). Esta es la revelación hecha al apóstol Juan sobre lo que va a suceder. Es verdad que "Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por él." (Juan 3:17); de hecho, Juan 3:18 dice que el que en Él cree no es condenado, pero Dios envió a Su Hijo al mundo para que se sepa también que el que no cree, ya ha sido condenado. Y el que no quiere creer a pesar de saber todas estas cosas, se excluye a sí mismo de la salvación, a pesar del deseo misericordioso de Dios de que nadie se pierda (2 Pedro 3:9).
"Y ésta es la condenación: que la luz ha venido al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas." (Juan 3:19).
El destino de las personas depende de su actitud frente a la luz que brilla en Jesucristo.

jueves, 16 de marzo de 2023

¿Estamos viviendo los días que son como en los días de Noé?

¿A qué me refiero? Jesús menciona “los días de Noé” como la época que se menciona en el libro del Génesis capítulo 6: es verdad que se trata de un capítulo difícil, oscuro de entender en algunos puntos, pero lo que sí se resalta y está claro es que habla de un tiempo difícil, la violencia campaba a sus anchas, la sociedad se había corrompido de tal manera y las cosas se presentaban tan mal que Dios decidió destruir la tierra y a sus habitantes con un diluvio universal. Hay quien piensa que como se trataba de una civilización primitiva tal vez la violencia y la corrupción fuese consecuencia de su ignorancia, sin embargo, a la luz de la historia que fluye de la Biblia, aquellas personas estaban relativamente cerca de la perfección que tenían los primeros seres humanos creados por Dios: Adán y Eva.

Hay un momento especialmente doloroso en el relato del Génesis cuando Dios ve que “la maldad del hombre era mucha en la tierra, y que toda tendencia de los pensamientos de su corazón era de continuo solo al mal.” (Génesis 6:5). Uno de los motivos para llegar a esta situación es algo que está muy presente en estos días: los hombres habían rechazado a Dios, lo habían alejado de sus vidas y fruto de ese alejamiento lo habían olvidado. ¿No se os hace familiar? Seguro que sí porque hoy pasa exactamente lo mismo y fruto de ese rechazo y ese olvido vemos como esta sociedad parece que solo tiene como objetivo, detrás de una apariencia de conocimiento, independencia, autosuficiencia y progreso, desterrar los principios que hasta ahora han regido a la humanidad, principios que tienen una base puramente bíblica y que como consecuencia de ese destierro, la sociedad se aboca a una serie de problemas y maldades que ni siquiera somos capaces de prever, pero que no auguran nada bueno. 

El capítulo 24 de Mateo es especial porque allí Jesús profetiza cosas que iban a suceder, unas a medio plazo y otras a largo; las de medio plazo ya se cumplieron como la destrucción de Jerusalén y del templo por medio de los romanos. Pero para las de largo plazo que apunta a los tiempos finales, Jesús pone como ejemplo de como estará la sociedad, “los días de Noé”, en los que Dios envió un terrible juicio por medio del diluvio, juicio del que solo se salvaron Noé y su familia, un total de ocho personas. E impresiona pensar que Jesús puso como ejemplo de cómo serán los días antes de su segunda venida, “los días de Noé”, días que, como ya he dicho, Génesis habla de gente que le había dado la espalda a Dios y a su mensaje de salvación, representado en aquel momento de la historia por el arca que Moisés construyó siguiendo las instrucciones que Dios mismo le dio.

¿Qué dice Jesús de aquellos días? Oigámoslo: “En esos días, antes del diluvio, la gente disfrutaba de banquetes, fiestas y casamientos, hasta el momento en que Noé entró en el arca. La gente no se daba cuenta de lo que iba a suceder hasta que llegó el diluvio y arrasó con todos. Así será cuando venga el Hijo del Hombre.” (Mateo 24:38-39). En la segunda carta de Pedro se nos informa que “Noé advirtió al mundo del justo juicio de Dios, y por eso Dios lo protegió cuando destruyó, con un gran diluvio, el mundo de los que vivían sin Dios.” (2ª Pedro 2:5). Por eso se le llama a Noé el “pregonero de justicia” porque en medio del caos se dedicó a anunciar el juicio que venía y la única opción de salvación provista por Dios que era el arca de la salvación. Pero la gente hizo oídos sordos al mensaje y prefirieron seguir el conocido dicho que ha llegado hasta nuestros días: “comamos y bebamos porque mañana moriremos”, un mensaje que por cierto está en la Biblia en el capítulo 22 del libro de Isaías; o sea, venían a decir algo que nos suena por cercano: “paso de saber nada del futuro y déjame vivir a mi aire el presente”. El plazo que la gente del tiempo de Noé tuvo para arrepentirse y cambiar de idea fue de 120 años pero la gente no quiso saber nada porque el registro dice que solo Noé y su familia entraron en el arca de salvación antes de que Dios mismo cerrase su única puerta de entrada.

Bueno pues Jesús dijo que la gente que viva en el tiempo antes de su va a reaccionar exactamente igual que aquella. No hace falta pararse mucho para ver cómo está la sociedad hoy de enfrascada en sí misma, viviendo egoístamente, rechazando cualquier mensaje de gracia que pueda venir del pueblo de Dios y toda esa gente que rechaza de plano cualquier aviso de un hipotético juicio, va a reaccionar igual que cuando vino el juicio y, literalmente, “se los llevó a todos”, porque se encontrarán con la realidad de la aparición de Jesucristo con el agravante de que entonces ya será demasiado tarde, ya no habrá plazo para el arrepentimiento porque la puerta del Arca que es Jesucristo ya se habrá cerrado y entonces vivirán la terrible realidad de tener que enfrentarse al juicio justo de Dios por sus pecados. Y Dios es Justo con mayúsculas. Lo digo porque hay gente que dice que no va a haber problema porque como Dios es amor, no va a condenar a nadie. Pero eso no es lo que dice en Su Palabra: “Dios nos juzgará por cada cosa que hagamos, incluso lo que hayamos hecho en secreto, sea bueno o sea malo.” (Eclesiastés 12:14). La segunda venida de Jesús será el cierre de la oportunidad de salvación que ahora aún está abierta: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo.” Dios dice: “En el momento preciso te oí. En el día de salvación te ayudé.” Efectivamente, el “momento preciso” es ahora. Hoy es el día de salvación.” (2ª Corintios 6:2).

Quiera Dios que tú que lees esto tomes conciencia de que “los días de Noé” están ya aquí y que urge que te arrepientas de tu vida pasada, busques a Dios y le pidas que te perdone, te limpie y aceptes a Jesús como tu único y suficiente Salvador. Él te va a oír, Dios nunca rechaza un corazón arrepentido. Entonces notarás Su paz, paz que producirá el saber que tienes relación con Dios de nuevo y que, cuando Jesús regrese y se prepare el juicio, tu no tendrás que pasar por él porque Jesús ya ha pagado en la cruz lo que nosotros tendríamos que pagar como pecadores.