lunes, 8 de enero de 2024

El día de la no Navidad

Toda la parafernalia comercial que se monta durante las llamadas "Fiestas navideñas" termina, como sabemos, el día de Reyes. Ahora comienza otra red comercial clásica: Las rebajas de enero y febrero. Todo es un entramado de redes buscando tentar al consumidor para que se compre aquello que vio en diciembre pero que estaba a un precio que, seguramente (nos decimos), bajará en estas rebajas.

Pero el título de este comentario apela al domingo día 7, el llamado "día de la no Navidad", como resistiéndose a que todo se acabe pero deseando, en el fondo, de que sí se acabe la "Navidad" que definen como el tramo que va desde el 22 de diciembre, día de la lotería, hasta el 6 de enero, "Reyes". Este es el concepto de la Navidad que campa a sus anchas como si la Navidad fuese un 'black-friday' más. 

Ya he hablado en otras ocasiones sobre en lo que ha degenerado la Navidad, la "Natividad" (el nacimiento de la Divinidad), por eso hoy quiero hablar sobre "la post Navidad", porque he vivido como un objetivo el insistir desde el púlpito cristiano sobre el verdadero significado de la Navidad para que, al menos en las iglesias cristianas, se persevere en celebrar la verdadera celebración: "No tengan miedo—dijo—. Les traigo buenas noticias que darán gran alegría a toda la gente. ¡El Salvador—sí, el Mesías, el Señor—ha nacido hoy en Belén, la ciudad de David!" Ésta era la noticia que según el relato de Lucas 2, traían los ángeles a personas humildes y despreciadas como eran los pastores del siglo I, noticias que producirían una gran alegría, especialmente entre las personas que estaban esperando la llegada del Mesías, anunciado en los libros antiguos recogidos en el Antiguo Testamento que profetizaban la llegada de un Libertador, un Enviado de Dios a la Tierra, que resultó ser Dios mismo en la persona de Su Hijo Jesús.

El tiempo, la tradición, el ansia de vender y todo lo demás fue lo que trató de ocultar el verdadero motivo de la Celebración, por eso desde las Iglesias cristianas, esto es, las seguidoras de Cristo, se esfuerzan cada diciembre por recordar este anuncio celestial para que los seguidores del dios dinero no logren ocultar del todo el verdadero significado de la Navidad. Entiendo muy bien el ansia de los vendedores, es su objetivo, es su cometido, vender y cuanto más mejor, es lógico; si os fijáis, el año se ha dividido comercialmente, en ciclos de tiempo determinados que mueven a la gente a acercarse a los templos comerciales a cumplir con su tributo y satisfacer así una necesidad impuesta a la que actualmente muchas personas no pueden llegar, básicamente por el elevado coste de la vida, pero sí hay otras muchas que tienen el calendario muy bien acomodado en su cerebro de manera que "no se pierden" las rebajas de enero (y febrero), la campaña pre-vacaciones de verano, las rebajas de verano, el black-friday que abre la pre-campaña navideña, la navidad propiamente dicha y así volver a empezar cada año como un reclamo que cubre todas las expectativas pero que finalmente lo único que hace es dar un ligero barniz que resulta claramente insuficiente a la vista de la insistencia en cumplir puntualmente con cada una de las romerías a las que asisten fielmente aquellos que se pueden dar el lujo de hacerlo.

Por todo lo dicho, el Día de la no Navidad, es en sí un paréntesis, un tomar impulso de nuevo para volver a empezar, descansando, eso sí, de reuniones familiares, comidas de empresa, fiestas y demás que han dejado las mentes y los cuerpos saturados, perfectamente preparados para apuntarse dos meses a los gimnasios; pocas son las personas con tesón que logran seguir después de los dos primeros meses, sobre todo, teniendo en cuenta que están a la vuelta de la esquina los carnavales y las vacaciones de Semana Santa.

Quiera Dios que muchas personas se hayan visto tocadas al recordar nombres como Jesús, Salvador, Dios con nosotros y que, de alguna manera, estas fechas hayan servido para que algunos sean llamados a formar parte del Pueblo de Dios, personas que están siendo preparadas para seguir "defendiendo la fe que Dios ha confiado una vez y para siempre a su pueblo santo." (Judas 1:3).

viernes, 8 de diciembre de 2023

Los extraterrestres

En el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española dice que 'extraterrestres' es "una cosa que
pertenece al espacio exterior de la Tierra o procede de él."

Todos hemos oído hablar de los ángeles, en la Biblia nos dice que "solo son sirvientes, espíritus enviados para cuidar a quienes heredarán la salvación" (Hebreos 1:14), o sea, cuidan a los creyentes conforme a su necesidad: protegerlos, instruirlos, consolarlos, animarlos. En algunas ocasiones hemos oído historias de creyentes que han sido salvados milagrosamente de peligros de los que solo milagrosamente se podrían haber salvado; la gente dirá que ha sido una casualidad o mucha suerte pero sabemos que para el creyente no existen las casualidades y la suerte la reparte Dios conforme a Su Voluntad y Propósito. En la Biblia aparecen muchos relatos de ángeles enviados por Dios para ayudar incluso a Jesús, por ejemplo cuando estuvo en sus 40 días de ayuno y, de que yo sepa, en ningún sitio de la Biblia dice que en algún momento van a dejar de ministrar a los creyentes, de manera que están ahí, visibles o invisibles, seres de fuera de este planeta: extraterrestres.

Como en todo, la gente llega muchas veces a los extremos, quiero decir, hay gente que directamente los adora y hay gente que no cree que existan achacándolo a invenciones humanas. Adorar a los ángeles es idolatría porque la Biblia dice que solo a Dios hay que adorar y loa ángeles son seres creador por Dios, no como el hombre porque al menos en la Biblia no se nos dice que hayan sido creados a su imagen y semejanza como el hombre. Voy a escribir algunos de los textos que revelan que los ángeles fueron creados por Dios: "Porque, por medio de él, Dios creó todo lo que existe en los lugares celestiales y en la tierra. Hizo las cosas que podemos ver y las que no podemos ver, tales como trono,s reinos, gobernantes y autoridades del mundo invisible, todo fue creado por medio de él y para él." (Colosenses 1:16-17). "Solo tú eres el Señor. Tu hiciste el firmamento, los cielos y todas las estrellas; hiciste la tierra, los mares y todo lo que hay en ellos. Tú los preservas a todos, y los ángeles del cielo te adoran." (Nehemías 9:6). "¡Alábenlo todos sus ángeles! ¡Alábenlo, todos los ejércitos celestiales!" "Porque él mandó y fueron creados" (Salmos 148:2, 5). Lo que no sabemos es cuándo los creo, puede que fuera al crear los cielos como dice Génesis 1:1, tal vez antes de crear la tierra, no se dice. En el mismo Salmo nos da la pista de que los ángeles por el hecho de haber sido creados en algún momento, no son eternos: "Les hizo ser eternamente y para siempre; les puso ley que no será quebrantada." (Salmo 148:6). 

Respecto a los que no creen en ellos, es curioso que los saduceos, una especie de partido político del siglo II a. C., gente rica, "miembros de la alta sociedad judía de esa época" (nos cuenta Wikipedia), aparecen como gente que no creía en los ángeles ni en otras cosas: "porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángeles ni espíritus..." (Hechos 23:8). Estas ideas, como he dicho, siguen entre los que se van al extremo de no creer en cosas de las que la Biblia habla y que consideran fábulas, cuentos y demasiado antiguas como para creer ahora en ellas. Pero igual pasa con cosas de las que habla la Biblia en las que Jesús es protagonista; el mismo Jesús menciona a los ángeles como a seres a los que está habituado: "No te das cuenta de que yo podría pedirle a mi Padre que enviara miles de ángeles para que nos protejan, y él los enviaría de inmediato? Pero si lo hiciera ¿cómo se cumplirían las Escrituras, que describen lo que tiene que suceder ahora?" (Mateo 26:53-54).

¿Qué más nos dice la Biblia sobre los ángeles? Nos dice que son seres espirituales que cuando han tenido que venir a la Tierra con alguna misión adoptan la forma humana, como se ve en el caso de la visita que le hacen a Abraham: "Un día, Abraham estaba sentado a la entrada de su tienda a la hora más calurosa del día. Entonces levantó la vista y vio a tres hombres de pie cerca de allí. Cuando los vio, corrió a recibirlos, y se inclinó hasta el suelo en señal de bienvenida... uno de ellos dijo: "Yo volveré a verte dentro de un año, ¡y tu esposa Sara tendrá un hijo!... Abraham y Sara eran muy ancianos en ese tiempo, y hacía mucho que Sara había pasado la edad de tener hijos... al anochecer, los dos ángeles llegaron a la entrada de la ciudad de Sodoma." (Génesis 18:10-11; 19:1). 

En la Biblia se distinguen dos clases de ángeles: los buenos y los que se rebelaron junto con Lucifer. Por algunos relatos bíblicos en los que aparecen como protagonistas ambos tipos de ángeles, se sabe que los ángeles son seres inteligentes (Mateo 8:29; 2 Corintios 11:3; 1 Pedro 1:12), tienen emociones (Santiago 2:19; Lucas 2:13) y muestran que tienen voluntad (Lucas 8:28-31; 2 Timoteo 2:26; Judas 6). En el relato bíblico se distinguen claramente diferentes categorías: Arcángeles, serafines y querubines. También se conoce el nombre de dos de ellos: Miguel, arcángel, categoría de un ángel principal y Gabriel que fue el encargado de anunciar a María el nacimiento de Jesús. Por cierto que en los acontecimientos que relata Lucas sobre este nacimiento, hay una actividad muy interesante de ángeles visitando la tierra para hablar con unos pastores quienes, si fuera en estos tiempos, podrían salir en los periódicos que los habían visitado extraterrestres que además habían hablado con ellos y luego formado un gran coro, lo que nos enseña que también tienen sentimientos: "De repente, apareció entre ellos un ángel del Señor, y el resplandor de la gloria del Señor los rodeó. Los pastores estaban aterrados, pero el ángel los tranquilizó. «No tengan miedo—dijo—. Les traigo buenas noticias que darán gran alegría a toda la gente. ¡El Salvador—sí, el Mesías, el Señor—ha nacido hoy en Belén, la ciudad de David! Y lo reconocerán por la siguiente señal: encontrarán a un niño envuelto en tiras de tela, acostado en un pesebre». De pronto, se unió a ese ángel una inmensa multitud—los ejércitos celestiales—que alababan a Dios y decían:  «Gloria a Dios en el cielo más alto y paz en la tierra para aquellos en quienes Dios se complace». (Lucas 2:9-14).

Podríamos hablar más sobre este interesante tema, pero con lo que hemos dicho creo que podemos afirmar que la Tierra es visitada por extraterrestres, seres enviados por Dios desde el Cielo para ministrar a los que creen en Él y con misiones específicas que nos afectan e incluso pueden afectar a la historia como se ve en la historia de Abraham, pero no debemos obsesionarnos con ésto porque todo está dentro de los planes y propósitos de Dios el cual permite, mientras no llegue su tiempo, que otro ángel y sus huestes pululen también en el mundo pero con intenciones malas, hasta el punto de que Jesús tuvo que venir también a la Tierra para torcer los planes de Satanás, vencer a la muerte en la cruz y en su resurrección y abrir la puerta a la esperanza por medio de la salvación que nos ofrece.


sábado, 2 de diciembre de 2023

Diciembre

Noviembre no me ha dado un respiro, ha sido un mes difícil  con muchas situaciones de las que pasan en la vida que te dejan un regusto a humedad de casa antigua a la que tienes que entrar porque no te queda otra pero de la que estás deseando salir para buscar el "calor del hogar" cuanto antes.

Y ya estamos en diciembre, con su hipocresía de luces de colores, preparativos, compras, cenas de empresa y demás cosas típicas de este mes que por ser tan "activo" nos dejas casi desbocados a la puerta de un nuevo año.

No he querido que se terminara el año sin escribir algo aquí y me he aplicado en buscar algunos textos bíblicos para compartir que tengan alguna relación con el mes de diciembre y con su ambiente. Y el primero que me ha surgido dice así: "Más vale tener poco, con el temor del Señor, que tener grandes tesoros y vivir llenos de angustia." (Proverbios 15:16). La carrera contra reloj de diciembre comienza el último viernes de noviembre con el pistoletazo de salida para el llamado black friday: los comercios parece que enloquecen con un afán por vender desmesurado con los ojos puestos en el final del año donde la espiral de gasto se dispara, especialmente "si tienes plata". La Biblia va siempre "contra corriente" especialmente en lo que concierne a la "corriente de este mundo" porque el cristiano sabe que lo que tengamos y amontonemos en este mundo, aquí se va a quedar y por eso nos aconseja que "hagamos tesoro en el cielo" en el sentido de que todas nuestras obras deben de buscar sumar aprobaciones de nuestro Señor con el que pasaremos una eternidad y no ojos de envidia con los de nuestro alrededor que lo único que generan es codicia que no conduce más que a la amargura. Aunque nadie se lo crea, solo los cristianos que lo experimentan, la santidad y el amor son suficientes aunque tengamos pocas cosas del mundo, porque, aunque nadie se lo crea, los que tienen mucho dinero tienen miedo a que se lo roben a a tener menos y, a causa de eso, corren grandes peligros especialmente cuando no quieren saber nada de Dios y menos de ayudar a los más necesitados. La vida agradable y fácil es consecuencia del gozo cristianos que solo te lo da el saber que Jesucristo te ha dado la paz con Dios y que te espera una vida eterna en el Paraíso perdido por causa de darle la espalda al Creador.  Es muy interesante como sigue el texto: "Un plato de verduras con alguien que amas es mejor que carne asada con alguien que odias." Cuando compartes una comida sencilla con alguien a quien amas, sea en la tranquilidad de tu casa, sea en la armonía de la convivencia con los hermanos en la fe, sabes que te va a saber mucho mejor y te va a sentar bien que si compartes una comida opípara en la compañía de gente que te muestra desconfianza, incluso que te puede odiar en su interior aunque no te lo diga pero que sientes en la frialdad de la relación y la hipocresía de personas que tienen mucho materialmente pero muy poco o nada espiritualmente.

"Podemos hacer nuestros propios planes, pero la respuesta correcta viene del Señor." (Proverbios 16:1). Yo los he llamado 'preparativos', preparativos de comidas y cenas, preparativos de entregas de regalos en Nochebuena y Reyes, preparativos de viajes con la idea de estar en otro sitio al inicio del nuevo año, etc., etc. Este proverbio nos recuerda el refrán que dice: "el hombre propone y Dios dispone"; no tenemos la capacidad de prever lo que nos va a suceder en el próximo minuto; como he comentado al principio, si previese todo lo malo que me iba a suceder en el mes de noviembre, me lo habría saltado, si pudiera; está muy claro que no somos dueños de nuestro destino, ni lo podemos prever, ni lo podemos manejar y menos si somos hijos de Dios que conocemos que nuestra vida y nuestro destino está en Sus manos. Siempre pueden aparecer "golpes de realidad" que se impongan ante nuestro planes y deseos. Por eso el Señor nos aconseja a través del apóstol Santiago: "¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma. Lo que deberían decir es: "Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto y aquello." (Santiago 4:14-15). Siempre se cumplirá lo que Dios decida no lo que el hombre planee. Hay más proverbios en esta línea, veamos otro: "Puedes hacer todos los planes que quieras, pero el propósito del Señor prevalecerá." (Proverbios 19:21). 

No quiero dejar en el aire la idea de inseguridad, vulnerabilidad y miedo que circula mucho por las redes en estos tiempos. Es verdad que la mayoría de los proverbios nos amonestan o nos ponen en alerta ante la cruda realidad que nos rodea, pero hay muchos otros que nos recuerdan dónde está la seguridad, la estabilidad, el equilibrio, por ejemplo: "Oh, hijo mio, dame tu corazón; que tus ojos se deleiten en seguir Mis caminos." (Proverbios 23:26). Como escribió alguien: "El único lugar donde tu corazón está seguro es en las manos de Dios. Ríndelo completamente al Señor." Hermoso ¿verdad? Yo al menos así lo siento en mi interior. En medio de la vorágine de la vida, Dios nos pide un poco de atención: "Dame tu corazón, hijo mío." Dios nos ama y no quiere nuestra perdición, por eso insiste en buscarnos, en pedirnos que le oigamos, porque sabe que por el único lugar que vamos a andar seguros, es en Sus caminos, donde está Él, el Dios Todopoderoso, Sabio, Justo, Bueno. "¡Préstame atención!" nos recuerda el buen Dios a lo largo de toda Su Palabra, nos anima a contemplar Sus caminos, Su enseñanza, su buena noticia que nos lleva a levantar la mirada a nuestro Señor Jesucristo para aceptarlo como nuestro Salvador hasta el punto de que esa aceptación nos transforma en hombres y mujeres nuevos, con un propósito y un futuro de esperanza lograda por los méritos de nuestro bendito Salvador.

sábado, 14 de octubre de 2023

¿Qué podemos conocer de Dios?

Pero ¿podemos conocer algo de Dios? Sí, Dios no se ha escondido ni está lejos de Su Creación como
algunos aseguran; Dios, al igual que nosotros, se declara como Alguien al que le gusta comunicarse con Sus criaturas y eso se ve en que, entre otras cosas, ha revelado cómo es Él, al menos hasta donde podemos entender, ya que, al ser Dios, hay muchas cosas, incluso las que nos ha revelado, que nos cuesta entender porque nuestra mente es finita mientras que Dios es infinito, de ahí que no tengamos capacidad para poder entenderlo. Así que podemos empezar por afirmar que nunca podremos entender plenamente nada referente a Dios pero sí podemos conocer verdades acerca de Dios porque Él nos las ha contado ¿Dónde? En la Biblia por eso decimos que la Biblia contiene la palabra de Dios porque es ahí dónde están recopiladas todas las afirmaciones que Dios mismo hace de sí mismo.

Entones, ¿qué nos ha contado Dios de sí mismo? ¿Qué podemos conocer de Él? Bueno, son muchas cosas y no vamos a tener espacio suficiente para desarrollarlas todas, pero sí podemos adelantar un resumen de todo lo que podemos conocer, al menos para aquellos que puedan leer esto y no sepan lo que nos ha sido revelado:

Dios es eterno. Y aquí ya nos encontramos con un concepto que nuestra mente no puede asimilar porque cuando nos ponemos a pensar en la eternidad como 'algo' que no tiene principio ni fin, enseguida nos entra el vértigo, nos mareamos y decimos: Bueno, esto lo dejo para otro día porque hoy no puedo. Lo podemos dejar para otro día y para otro porque siempre nos pasará igual. Yo siempre digo que si pudiésemos entender completamente los atributos de Dios no estaríamos hablando de Él porque Él es Dios. Me gusta en especial como lo define Moisés en su salmo: "Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios". Para poder entender un poco esto, tenemos que comenzar por decir que el tiempo, nuestro tiempo, no le afecta a Dios, porque Él vive en un eterno presente y por lo tanto ni tiene pasado ni tiene futuro. Cuando la Biblia habla de tiempo se está refiriendo a nuestro tiempo, no al suyo. Hay otro texto que le da un significado muy interesante a esto que estoy diciendo: "Para el Señor, un día es como mil años y mil años son como un día." (2ª Pedro 3:8). 

Dios es infinito. Si la eternidad es difícil de entender, lo de la infinitud es imposible, pero la Biblia nos dice que Dios es infinito, o sea, no tiene límites, por lo que una vez más se demuestra que hay atributos revelados por Dios mismo que sólo se pueden aplicar a Él: Todo cuanto Dios sea y todo lo que Dios es, carece de límites.

Dios es inmutable. "Él nunca cambia ni varía" (Santiago 1:17). Cuando la Biblia nos dice que Dios es inmutable viene a significar que nunca difiere de sí mismo y esto es algo que podemos comprender aunque tenemos que asimilar que las perfecciones de Dios hacen posible que nunca cambie porque es Perfecto en sí mismo, no puede cambiar para mejorar porque es perfectamente santo y nunca podrá ser más santo de lo que es y ha sido siempre ni tampoco puede cambiar para empeorar porque es imposible ya que si Dios pudiese sufrir el más leve cambio, no sería ni autoexistente, ni autosuficiente, ni eterno y, por lo tanto, no estaríamos hablando de Dios.

Dios es omnisciente, conoce todas las cosas. "Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto;  conoces mis pensamientos, aun cuando me encuentro lejos. Me ves cuando viajo  y cuando descanso en casa. Sabes todo lo que hago. Sabes lo que voy a decir incluso antes de que lo diga, Señor." (Salmo 139:2-4). Dios posee un conocimiento perfecto, no necesita aprender porque ya lo sabe todo ni tampoco ha tenido que aprender de nadie porque ya lo sabía todo desde siempre, porque si esto fuese así no sería perfecto y por tanto inferior a sí mismo. Dios conoce lo que ninguno podremos conocer jamás.

Y de aquí se deduce otro atributo divino: Dios es sabio. "A Él pertenecen toda la sabiduría y todo el poder... Él da sabiduría a los sabios y conocimiento a los estudiosos." (Daniel 2:20-21). Incluso la palabra 'sabio' se que da pequeña para definir la sabiduría y el conocimiento de Dios pero no tenemos otra que se aproxime. "Su entendimiento es infinito" dice el salmista así que con la palabra 'sabio' se intenta expresar nada más y nada menos que la infinitud, algo que ya hemos visto que no podemos ni acercarnos a sus bordes porque, como ya hemos visto, ante la infinitud tenemos que quedarnos callados. Con humildad deberíamos de reconocer que toda la sabiduría y el conocimiento proceden de Dios; claro que ésto es algo que los hombres en general, en su orgullo, nunca reconocerán, porque lo achacarán a ellos mismos. Cuando habla que "Él da sabiduría a los sabios..." tanto sabio como "estudiosos" (en otras versiones utiliza la palabra "con discernimiento"), tanto "sabios" como "con discernimiento" se refiere a los que poseen estas cualidades espiritualmente hablando, o sea, se refiere a los creyentes. John Edgar Goldingay, erudito y traductor británico del Antiguo Testamento dijo que la sabiduría de la que se habla en estos textos, "no es algo que los seres humanos logren, sino algo que reciben de Dios por revelación." Me parece sumamente interesante y seguramente una declaración en la que sería interesante profundizar.

Dios es omnipotente, o lo que es lo mismo, tiene todo el poder. Si aseguramos que Dios es soberano y que Dios reina, tenemos que afirmar que su atributo de la omnipotencia y Su soberanía tienen que ir juntas, no podría ser de otra manera, porque para reinar, Dios debe de tener poder y para hacerlo soberanamente, tiene que tener todo el poder. "De Dios es el poder" (Salmo 62:11); y Pablo lo corrobora en Romanos 1:20: "desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina.". Ya que como hemos visto, Dios es también infinito y dado que tiene todo el poder, podemos afirmar que Dios tiene un poder ilimitado que es lo que se trata de decir con la palabra que se repite varias veces en la Biblia: es todopoderoso. Y no solamente ésto, la Biblia nos revela también un hecho sorprendente: Dios mismo es la fuente de todo el poder que existe, algo que nos sobrecoge al acercarnos débilmente ante Su grandeza desde nuestro pequeño punto de vista.

Dios es trascendente (importante, significativo, fundamental, capital, crucial, cardinal, esencial, vital); decir que Dios es trascendente tendría que significar para nosotros que Dios está muy por encima de nosotros y de todo el universo creado, tan por encima que una vez más nuestro pensamiento humano no es capaz de imaginárselo, no obstante, para acercarnos un poco a este pensamiento, necesitamos tener en cuenta que "muy por encima" no se refiere a una distancia física con respecto a nosotros y a nuestro planeta, sino a la calidad del Ser. El teólogo y autor inglés Isaac Watts escribió: "¿Cómo se van a atrever los mortales tan impuros a cantar Tu Gloria y Tu Gracia? Muy por debajo de Tus pies nos encontramos, y no vemos más que sombras de Tu rostro."

Dios es omnipresente, o sea está en todas partes y, en contra de los que algunos aseguran, cercano a todos. Así lo explica el salmista en el 139: "¡Jamás podría escaparme de tu Espíritu!  ¡Jamás podría huir de tu presencia! Si subo al cielo, allí estás tú; si desciendo a la tumba, allí estás tú. Si cabalgo sobre las alas de la mañana, si habito junto a los océanos más lejanos, aun allí me guiará tu mano y me sostendrá tu fuerza." La omnipresencia de Dios se explica con mucha claridad en varios pasajes bíblicos. Para los cristianos esta revelación nos da un plus de tranquilidad y seguridad ya que el hecho de que Dios está siempre cerca y presente en cualquier parte del mundo en donde nos encontremos, nos garantiza eso. Tampoco quiere decir esa realidad que el cristiano va a estar libre de sufrimientos o dolor; la Biblia no nos dice eso; el mismo Jesús experimentó gran dolor y angustia a pesar de su cercanía con Dios. Pero como sabemos que el control de nuestras vidas está en Sus manos, el hecho de su segura cercanía da paz a nuestras almas por muy atribuladas que se encuentren en momentos difíciles.

Dios es bueno y es un atributo que vamos descubriendo a través de nuestras experiencias en nuestra relación con Dios: ¡Den gracias al Señor porque Él es bueno! Su fiel amor perdura para siempre." (Salmo 136:1). Hay otro atributos de Dios que destacan como éste y que por su naturaleza tal vez se entrelacen de una manera natural en Su Ser: Dios es Amor, Fiel, Generoso, Misericordioso, Benevolente y lleno de buenas intenciones para con la humanidad. Su propia naturaleza le lleva a bendecir y a preservar la felicidad de los creyentes. El amor es un atributo esencial de Dios. Por su naturaleza infinita y eterna, podemos deducir que su amor no ha tenido principio ni tiene fin; sin tener palabras para definirlo, podemos afirmar que su amor es incomprensiblemente amplio, sin límites ni medidas que podamos medir con nuestras medios humanos. Pero, tal vez, y esto lo digo con toda la humildad posible porque es tan difícil exponer cómo es Dios, tal vez, digo, el amor de Dios se muestra en la entrega de Su Hijo para que viniese al mundo a morir en nuestro lugar para facilitar el perdón y la reconciliación con Dios: "Más Dios muestra Su Amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." (Romanos 5:8); "De tal manera amó Dios al mundo que dio a su único Hijo para que todo el que crea en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna." (Juan 3:16). El Amor de Dios es una realidad mostrada en el cambio radical de millones de persona que han creído en Jesucristo como su único y suficiente Salvador porque Dios ama a las personas, nos ama con ese Amor eterno.

sábado, 23 de septiembre de 2023

Otoño

Según los datos que publica el Observatorio Astronómico Nacional, España entra en el equinoccio de
otoño hoy y no es que lo diga el Observatorio, simplemente conque salgas a la calle ya te lo dice el ambiente fresco de esta mañana. Como ya sabéis los que leéis esto, yo soy más de sol que de sombra y solo de pensar que ya se ha acabado el verano, no es que me deprima, pero ya no estoy "tan agustito" como dice alguno. Pero es curioso que hay gente a la que le da muy fuerte esto del cambio de estación. Se habla incluso de la depresión otoñal como una realidad que afecta a gente en su estado de ánimo y que se les ve decaídos, como sin fuerza, tristes, o sea, que puede que todas esas cosas les afecten en su salud y no me extraña porque la alegría que producen los rayos del sol es algo real con su fuerza de vitamina D y todas esas cosas. Claro que los que lo pasan mal con el calor están súper contentos habiendo dejado atrás las olas de calor por las que se ha caracterizado este verano, olas de calor que han superado con creces ese bienestar de unos rayos de sol agradables que se convirtieron en llamas de fuego de soplete directamente dirigidas contra nuestra piel.

Y es que los extremos ya sabemos que no son buenos; fíjate lo que dice el autor del libro de Eclesiastés en la Biblia: "¡No seas demasiado bueno ni demasiado sabio! ¿Para qué destruirte a tí mismo?" (Eclesiastés 7:16). Hay que interpretar bien las cosas a la luz de todo el contenido de la Palabra y digo ésto porque alguien me puede decir que parece que la Biblia nos está incitando a pecar un poco (¡No seas demasiado bueno!); si os fijáis en el contexto, el Predicador no está aquí hablando de los pecados ni de pecar más o menos, más bien se está refiriendo a una filosofía de vida, buscando los beneficios, la prosperidad, la felicidad a través del seguimiento estricto de los principios religiosos y de la sabiduría. Yo creo que el Autor nos está diciendo que no seamos fanáticos. Además, como he dicho muchas veces, los textos hay que leerlos dentro de su contexto y el texto siguiente dice a propósito de no pecar ni siquiera poco: "Por otra parte, tampoco seas demasiado malo. ¡No seas necio! ¿Para qué morir antes de tiempo?" Está claro que quienes viven pecando el propio pecado los destruirá definitivamente; otra cosa es que recordemos que somos humanos y pecadores lo que significa que, como leemos en primera de Juan: "Si afirmamos que no tenemos pecado, lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos y no vivimos en la verdad; pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Si afirmamos que no hemos pecado, llamamos a Dios mentiroso y demostramos que no hay lugar para su palabra en nuestro corazón. (1ª Juan 1:8-10).

La Biblia aconseja y guía siempre hacia un equilibrio en la vida tanto la vida cristiana como la vida secular: "Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo. Un tiempo para nacer y un tiempo para morir. Un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar. Un tiempo para matar y un tiempo para sanar. Un tiempo para derribar y un tiempo para construir. Un tiempo para llorar y un tiempo para reír. Un tiempo para entristecerse y un tiempo para bailar. Un tiempo para esparcir piedras y un tiempo para juntar piedras. Un tiempo para abrazarse y un tiempo para apartarse. Un tiempo para buscar y un tiempo para dejar de buscar. Un tiempo para guardar y un tiempo para botar. Un tiempo para rasgar y un tiempo para remendar. Un tiempo para callar y un tiempo para hablar. Un tiempo para amar y un tiempo para odiar. Un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz." (Eclesiastés 3:1-8). Ante lo cambiante que es la vida es como si el escritor nos aconsejase equilibrio ante todo lo bueno y malo que aparece: altibajos que para soportarlos bien hay que armarse de paciencia y equilibrio y, como muy deseable teniendo la conciencia en paz bajo una dependencia muy humilde de la provisión y la providencia de Dios.

La Palabra de Dios nos guía a ese equilibrio porque conoce los estragos de los extremos; Pablo, en sus cartas, sigue la misma línea de consejos animándonos a que no andemos como insensatos sino como sabios. Tenemos que tener claro que la Biblia llama sabios a los que viven conforme a la sabiduría de Dios revelada en la Biblia y, por el contrario, califica como insensatos o necios a aquellos que le dan la espalda a Dios como una demostración de su soberbia y engreimiento ante el Creador. Par dios, la sabiduría que se menciona aquí no se refiere a un cúmulo de conocimientos, sino que hace referencia a una conducta ante Dios conforme a sus indicaciones para que le agrade como Dios y soberano que es y esto implica una sumisión a la voluntad de Dios, obedeciendo a lo que Él nos ha indicado en Su Palabra.